domingo, 6 de febrero de 2011

ANTIMATERIA, UTOPÍA O REALIDAD.

En la historia de la humanidad todo lo que conocemos tiene algo inverso suma, resta; multiplicación, división; ying, yang; bien, mal, etc; y si nos centramos en aquello podemos darnos cuenta que la lógica natural del universo funciona igual. Ahora analizando esto, podemos deducir que no es una utopía pensar que si existe materia debe existir algo que sea inverso, la antimateria.

Todos conocemos que la materia está constituida por partículas, la antimateria a su vez por antipartículas. La diferencia radica en que las partículas están formadas por electrones (con carga negativa) y protones (con carga positiva); la antipartícula, en cambio, por antielectrones o positrones (electrones con carga positiva) y anti protones (protones con carga negativa). El contacto entre materia y antimateria nos llevaría a la aniquilación de ambas formando fotones de alta energía. (rayos gamma).

A partir de lo anterior, caben interrogantes como: ¿existió o existe en el universo antimateria?, ¿se la puede crear artificialmente?; de poder crearla, ¿qué uso se le podría dar?.

Dos son las teorías más importantes que hablan de existencia de antimateria: la una se basa en que tras el Big Bang (gran explosión) existió un ligero exceso de cantidad de materia sobre la antimateria y ésta es la que se encuentra constituyendo el universo actualmente y la cantidad de antimateria se aniquiló con su par material; otra, principalmente fundamenta sus enunciados en que las leyes físicas que rigen el universo favorecen la existencia de materia frente de la antimateria. Actualmente, están surgiendo especulaciones que conllevan a creer que en los cinturones Van Allen de la Tierra y en los cinturones de planetas gaseosos como Júpiter existe antimateria.

Han sido muchos los científicos que se han encargado del estudio de la antimateria; estudios que datan desde 1928 a 1955 en donde queda descubierto el antiprotón, antielectrón y antineutrón, hasta 1995 en donde se anuncia por primera vez la creación de 100 átomos de antihidrógeno. La producción de antimateria enfrenta dos problemas considerables: el primero, que demanda gran cantidad de energía y el segundo, que al reaccionar con la materia la única forma de almacenarla es en confinamiento entre campos electromagnéticos lo cual eleva aún más su costo.

El uso que podría dársele a la antimateria es diverso. Imaginémonos la posibilidad de utilizar energía pura con eficacia del cien por ciento; para contrastar, la energía proveniente de la fisión nuclear tiene una eficacia de uno y medio por ciento, es decir, sería la fuente de energía más poderosa que el hombre llegaría a conocer. Dentro de las utilidades de la antimateria se pueden mencionar las ya actuales y las proyectadas. En cuanto a los usos actuales, están la tomografía por emisión de positrones y se investiga su aplicabilidad en terapias contra el cáncer. En los usos proyectados, el fundamental es el de combustible, analicemos esto: con solo diez miligramos de antimateria bastaría para llegar a Marte.

Otro uso que podría dársele, lastimosamente, a la antimateria sería en la elaboración de armamento, pues en el proceso de aniquilamiento de materia – antimateria se libera tanta energía que, de no ser controlado, resultaría aún más devastadora que cualquier bomba existente en la actualidad.

Finalmente, quisiera exponer que si bien es cierto que el hombre crea tecnología para mejorar su estándar de vida, no es menos cierto que esto conlleva a mayores responsabilidades éticas y morales frente a lo creado; es por esto que me cabe una interrogante que aún no logro responder: ¿estamos preparados, es decir, nuestro grado de evolución ha llegado a un nivel que nos permita manipular responsablemente y con respeto a la dignidad humana la antimateria?

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